Todas sabemos lo importante que es nuestra vida profesional y es hora de volver al trabajo. Hemos dedicado años de esfuerzo a estudiar o trabajar duro o a ambas cosas, cada una con sus metas, sus sueños y sus sacrificios. Ahora estamos en una nueva etapa en la que tenemos que aprender a compatibilizar muchas cosas que, a veces, no son tan sencillas. Todo esto va ligado a las posibilidades que la ley o el mundo laboral en que nos movemos nos ofrecen, pero también a la situación que cada una tiene y a cómo la vivimos.

Muchas veces es difícil llegar a fin de mes con la reducción de salario que acompaña a la reducción de jornada. Otras veces somos conscientes de que podemos perder relevancia en el trabajo. incluso, es posible que esté en riesgo. A pesar de los esfuerzos que se están haciendo a este respecto, todavía queda un camino muy largo por recorrer para que se nos garantice que tener un hijo no pone en riesgo ningún aspecto de nuestra vida profesional o laboral.

Difícil, pero no imposible. ¡No os agobiéis!

Aparte de estos factores, puede ser difícil hacernos a la idea de dejar a nuestros pequeños amores al cuidado de alguien que muchas veces es un extraño. Sentimientos de tristeza, preocupación o, incluso, de culpabilidad son absolutamente normales. Aunque sepamos que en realidad lo que estamos haciendo es normalizar nuestras vidas o y dejemos a nuestros bebés con personas que los cuidan muy bien, podemos sentirnos mal.

Para algunas madres esta transición puede ser simple y para otras, dificilísima y todo ello es normal y se nos tiene que ayudar y respetar nuestros sentimientos.

Por si esto fuera poco, a todo ese nuevo ajetreo sentimental y vital, hay que sumarle el cansancio, las noches sin dormir y, en general, el estado de esfuerzo constante en el que vivimos. Se puede llevar fenomenal e incluso podemos estar deseando volver al trabajo, pero esto no quiere decir que ser mamá y volver al trabajo sea fácil.

volver al trabajo sin agobios

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En fin, que ahora tenemos un reto añadido al de criar y educar a nuestros hijos: la famosa conciliación laboral. En España ya sabemos que las bajas son demasiado cortas. Las que seáis autónomas, además tendréis una tesitura aún más compleja.

Volver al trabajo supone rendir al máximo y tenemos que poder ser súper mamás en un país en el que nada a nuestro alrededor nos lo pone fácil. En medio de todo este panorama, la primera pregunta que me surgió fue: ¿y qué pasa conmigo ahora? ¡Me voy a volver loca!

Para que nos pase lo mismo, ahí van unos cuántos consejos que os ayudarán a llevar mejor esta transición. 🙂

Asegúrate de que tu bebé está en las mejores manos

Ya sea un centro, una persona de confianza o un miembro de la familia, tenemos que estar seguras de que nuestros bebés están (casi) como si estuvieran con mamá. Os recomiendo que os deis una vuelta por las guarderías de la zona y hagáis entrevistas con antelación. Es fundamental estar seguras de que habéis explorado todas las opciones y habéis tomado la decisión correcta. Esto os dará mucha más tranquilidad de la que podáis pensar.

Planifica horarios para que no te pille el toro

Volver al trabajo a menudo implica hacer malabares. Cosas como la extracción de leche, la peluquería, los informes y la peli de los viernes con tu pareja pueden acabar solapándose. Seguramente todo sería más fácil su pudiéramos vivir en varias dimensiones a la vez pero, por desgracia, esto no pasa. No nos queda más remedio que intentar organizar nuestro tiempo de la manera más racional y eficaz posible.

Puede que acabemos agotadas de tanto plan. Si es así, basta con dejar de lado o para otro momento lo menos relevante. El objetivo es no tener que sacrificar nada o casi nada de lo que tenemos o queremos hacer. Obviamente esto está dentro de los límites de la lógica. Es obvio que también se nos puede ocurrir hacer un viaje a la luna, pero todas sabemos que ésta no sería una cosa realista.

Descansa todo lo que puedas y más.

Cuesta, lo sé, pero si dentro de nuestro plan metemos unas siete u ocho horas de sueño al día. Aunque sea arañando algo de siesta, seguramente, nos sintamos mucho mejor física y anímicamente.

Come bien y cuida de tu cuerpo

Chicas, suena a tópico, sí, pero el caminar unos cuarenta minutos al día, ya sea yendo al trabajo o dando un paseo con nuestros bebés, supone una diferencia. Si conseguimos hacer pilates, yoga, fitness, crossfit, ir a nadar, etc., entonces ya somos imbatibles. Y, si, además, cuidamos un poquito lo que comemos y optamos por ser sanas, recuperaremos rápidamente nuestra forma física y estaremos mucho más fuertes para poder afrontar esta etapa.

Estimula tu vida social, familiar y de pareja

El contacto con nuestros amigos y con la red de personas que forman parte de nuestra vida es fundamental. Por muy difícil que sea, debemos intentar seguir tomándonos ese café semanal con nuestra mejor amiga y seguir viendo esa peli de los viernes por la noche. Aprovechad para acurrucaros en el sofá con nuestra pareja mientras los peques duermen.

Recuerda todos los beneficios que te aporta trabajar

Si tu trabajo te encantaba, volver será una alegría, a pesar de todas las dudas, remordimientos y desajustes. Si no, recuerda que os aporta seguridad económica a ti y a tu familia, te mantiene activa y te ayuda a seguir socializando, como poco. Además, es una faceta de tu vida sólo tuya, que no compartes ni con tu pareja ni con tu bebé y es importante seguir manteniendo nuestro propio “territorio” y no perder independencia.

Deja posibles remordimientos y sentimientos de culpa a un lado

Es así, chicas, hay que retomar nuestras vidas. Nuestros hijos crecerán mucho más sanos, seguros y felices, si su mamá sigue realizándose personal y profesionalmente. Así que no hay que sentirse mal por no estar con nuestros peques a tiempo completo. El seguir trabajando en nuestro propio desarrollo nos ayuda también a mantener el equilibrio y la salud mental.

Dicho todo esto, cada una es cada una y tiene sus propias circunstancias, por tanto, mi recomendación es que intentéis tomaros un poquito de tiempo para reflexionar sobre aquello que os haría sentiros mejor. No tengáis miedo de pensar en vosotras y de tirar de ayuda. Es fundamental que los demás sean un apoyo y podéis decirlo claro. Volver al trabajo puede ser difícil, pero vosotras podéis con todo.

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