lactancia materna

Ya está aquí la vigésimo octava Semana Mundial de la Lactancia Materna. ¿La oyes? Porque viene pisando fuerte y exigiendo, alto y claro, nuestros derechos.

Con el lema “Empoderémonos. ¡Hagamos posible la lactancia materna!”, la WABA (World Alliance for Breastfeeding Action), pone de relieve la necesidad de la protección social parental como factor clave para facilitar la lactancia materna. Dicho de otro modo, hay que defender políticas, leyes y ambientes que apoyen la maternidad y la paternidad, así como normas sociales equitativas a nivel de género. Sólo así lograremos empoderar a padres y madres y seguir luchando para garantizar nuestros derechos.

Objetivos de la SMLM 2019

Para llevar esto a cabo, la SMLM 2019, quiere incidir en los siguientes puntos:

  1. Dar a conocer la relación entre la lactancia materna y la protección social parental equitativa en función del género
  2. Promover actitudes y normas sociales equitativas en función del género en todos los niveles sociales que protejan y faciliten la lactancia materna
  3. Buscar alianzas con organizaciones e individuos relevantes , aumentando así el impacto social y el alcance del mensaje
  4. Impulsar y apoyar los valores que promuevan la maternidad y paternidad y el trabajo de protección social parental equitativa en función del género que promueva la lactancia materna

Todo esto, ¿en qué se traduce? Pues en que aún muchas cosas tienen que cambiar, por ejemplo: en un equilibrio en el reparto de tareas que compense y facilite la lactancia materna, lo cual está estrechamente relacionado con otros factores tales como las bajas laborales por paternidad, el poder sguier dando el pecho una vez reincorporadas al trabajo o el ser conscientes de que el amamantar no ha de ser una mayor “carga de trabajo” para la madre, sino algo que requiere también la cooperación de los padres.

¿Cómo se produciría el cambio?

Para llevar a cabo cambios legales en materia de derechos, claramente necesitamos primero que exista un cambio de mentalidad. Éste no se producirá hasta que no haya más empatía por parte de parejas, sociedad y entornos en general, labolares o no y esta empatía, a su vez, depende del conocimiento y la visibilidad de lo que es y lo que implica la lactancia materna.

Quizá no todo el mundo comprenda al principio lo necesaria que es la equidad que se está reivindicando, pero si el mensaje llega a aquellas y aquellos con suficiente capacidad para empezar a legislar y a poner en práctica políticas de aoyo a la lactancia materna, finalmente dejará de ser una reivindicación para convertirse en la normalidad a nivel mundial.

Algunos datos sobre la lactancia materna que quizá no sabías

Todas (sobre todo) y todos sabemos lo importante que es la lactancia materna. Para algunas de nosotras lo es tanto como poder elegir si dar o no el pecho a nuestros bebés y esto es igualmente importante porque estamos hablando de derechos: si queremos hacerlo, tenemos que poder, tiene que ser viable. Si no, nadie nos tiene que aleccionar sobre la importancia de dar de mamar. Al fin y al cabo, el respeto es la base de cualquier derecho.

Dicho esto, UNICEF ha comprobado que dar el pecho desde el primer día, reduciría las muertes en neonatos entre un 16% y un 22%, ya que la leche funciona como una especie de vacuna que los protege contra multitud de infecciones durante los primeros meses de vida.

Pero no sólo influye en la salud de los bebés, sino que podría llegar a evitar 20.000 muertes al año por cáncer de mama y, según el Colegio Americano de Cardiología, podría reducir el riesgo de enfermedad cardíaca en madres que amamanten a sus bebés durante al menos 6 meses. Además, dar el pecho retrasa la reaparición de la menstruación, influye en una pérdida de peso más rápida tras el parto, nos ayuda a evitar la depresión postparto, disminuye las posibilidades de cáncer de ovario y puede evitar la aparición de diabetes tipo 2.

A pesar de que la OMS, recomienda hacerlo un mínimo de 6 meses a 2 años, introduciendo otros nutrientes en la dieta del bebé, en España, sólo el 47% de las madres sigue dando el pecho a los 6 meses de vida de sus hijos. Cabe preguntarse por qué y si es una cuestión de dificultad, de condiciones o de información.

Conclusión: empoderémonos

“Hagamos posible la lactancia materna.” Es una inversión en el futuro, en bebés y mamás más sanos y en familias más felicies, por no hablar de un gran ahorro por parte de los sistemas de salud públicos.

Es, también, construir una sociedad mejor, donde ninguna mujer tenga miedo o se le niegue la posibilidad material o legalmente de amamantar a su bebé. Al fin y al cabo y a pesar de toda la evolución de la humanidad, somos mamíferos y hemos llegado hasta aquí gracias, precisamente, a la lactancia manterna.

Si te interesa leer más sobre este tema, puedes consultar las siguientes fuentes: Waba, Unicef, Word breastfeeding week, SINC, AEPAP, OMS.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here